Siete títulos ante los que caería rendido cualquier hater de los videojuegos

Siete títulos ante los que caería rendido cualquier hater de los videojuegos

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"A mí no me gustan los videojuegos, prefiero hablar con la gente" es una de las últimas perlas de menosprecio a esta industria que escuché por la televisión.

Aunque se haya avanzado mucho en este tema (atrás quedaron los tiempos del asesino de la katana), de vez en cuando se dejan ver muestras de ignorancia que siguen asociando a los videojuegos como algo infantil y nocivo, como si con ellos no socializásemos con los demás o nos culturizásemos. Es más, para nosotros los videojuegos son cultura, mucho antes de su llegada al prestigioso MoMa.

Parece algo cíclico: antaño estaba mal visto el mundo del cine y hoy en día es lo más normal del mundo (y hasta se resaltan los estrenos de la semana en los telediarios), aunque siga estando a la sombra de la experiencia enriquecedora de un libro. Pero, ¿qué película o videojuego no puede aportarnos cosas positivas?

Tan solo hay que saber separar la paja del trigo, porque no todo son disparos ni estamos matando enemigos a destajo. Aquí también nos topamos con experiencias enriquecedoras que no tienen nada que envidiar a otras culturas.

Y tampoco hace falta ser un erudito en la materia para saber defenderse con un mando (o el combo ratón y teclado), ya que los grandes, esos que acaban marcando un hito, suelen ser obras sencillas de controlar. Otra historia es que nuestro cerebro se atasque con los retos que nos plantean...

He aquí algunos de los mejores ejemplos contra esa ignorancia.

Portal

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Empezamos, precisamente, por uno de los primeros juegos que acogió el MoMa: 'Portal'. Bien sea en forma del original de 2007, o mediante su excelente secuela 'Portal 2', es uno de esos juegos que nos enseñan a exprimir nuestro cerebro más allá de nuestra propia realidad. Y con un gran sentido del humor, además.

Life is Strange

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Si "Regreso al Futuro" es una trilogía de culto en el mundo del cine, se podría decir que 'Life is Strange' ha conseguido lo mismo jugando con la manipulación del tiempo (y sin condensador de fluzo de por medio), basándose en el siempre atractivo efecto mariposa. Y también por demostrarle a Telltale Games cómo se deben hacer las aventuras episódicas sin dejar de lado el control del juego.

Flower

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thatgamecompany es un estudio con un sello muy especial. Puede presumir, de hecho, de formar parte del primer elenco de videojuegos expuestos en el MoMa ('flOw'), y pese a que 'Journey' nos parezca su obra más memorable, la onírica propuesta de 'Flower' sigue siendo la más chocante al lograr que nos relajásemos y divirtiésemos a la vez controlando los pétalos de las flores con el viento.

Candle

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Las aventuras gráficas siempre han tenido mejor prensa que otros géneros, tal vez debido a la abundancia de texto. LucasArts, Sierra y cía, contribuyeron a mejorar nuestro lenguaje... y también nuestra inventiva. De las obras actuales, nos sorprendió gratamente el giro de 'Candle', arropado por una cuidada estética dibujada a mano y unos puzles analizados hasta el más mínimo detalle.

RiME

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Con una dificultad más accesible, pero no por ello peor, también merece una mención especial 'RiME', otra producción española que cosechó muchas alabanzas y que sobrevivió a la presión del hype. Una aventura que nos invitó a soñar, a sentirnos niños y a perderle el miedo a lo desconocido, dentro de una isla inspirada en el Mediterráneo y en las obras de Joaquín Sorolla y Salvador Dalí.

INSIDE

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'INSIDE', al igual que el citado trabajo de Tequila Works, es uno de los mejores exponentes del arte de no contar nada y deslumbrar más que con palabras. PLAYDEAD elevó el listón respecto a 'LIMBO' con otra aventura de corte plataformero con un uso excelente de los puzles y de una historia de lo más profunda, con giro inesperado al final (y múltiples interpretaciones).

The Witness

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'The Witness' es una muestra de lo difícil que es crear un buen juego. Es un trabajo muy sacrificado. Y si no que se lo digan a Jonathan Blow, autor de 'Braid', que necesitó ocho años hasta darlo por concluido. Posiblemente, el juego de puzles más ambicioso y enriquecedor de la historia. Una experiencia única.

En VidaExtra | Si el MoMA dice que los videojuegos son arte, ¿lo son? ¿Necesitamos que lo sean?

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